Cómo se adapta mi empresa a los cambios constantes

1 min de lectura

Publicado el 10/09/21

En un escenario VUCA, estar preparados para hacer frente a nuevos contextos es la clave, así como adelantarse a lo que los talentos demandarán.

Hoy vemos como los viejos paradigmas ya no tienen efecto. Es imposible poder planificar el futuro repitiendo modelos que fueron exitosos en el pasado. Y esto es lo que rige la gestión actual de una empresa, por eso cada equipo debe estar preparado para adaptarse rápidamente a lo que la realidad presenta.

“Hoy en día, cada una de las compañías debe ser una empresa con habilidades digitales a fin de mantener su ventaja competitiva y crecer. A medida que la tecnología sigue impulsando la transformación, el lugar de trabajo evoluciona, se acelera la digitalización y se ubica en primer plano la combinación adecuada de tecnología y talento”, señala Guillermo Gabilondo, Director de Experis LATAM.

Para poder iniciar a dar respuestas con la rapidez que hoy se necesita, uno de los primeros pasos que las organizaciones deben lograr es transformar sus estructuras para proponer soluciones más ágiles y efectivas, una de las opciones es formar células o squads por proyecto, con talentos que vienen de diferentes departamentos y con distintos conocimientos.

El segundo paso que recomendamos es digitalizar los procesos, los internos y los externos, pero incluyendo innovación en esta transformación. Sin embargo, no basta con solo tener esto digitalizado sino que se debe sumar una metodología ágil, con la innovación como una constante en cada acción que la empresa realiza.

Acá hay un punto sumamente importante: para estar preparados para la adaptación constante el gen innovador debe estar en cada integrante de la empresa. Y esto solo se logra con un cambio de mindset y con el talento adecuado. Este nuevo mindset trae otra filosofía, que no abandona la planificación a largo plazo, pero que pone el foco en objetivos próximos en el tiempo, permitiendo equivocarse para rápidamente corregir el rumbo.

¿Por qué es mejor errar lo antes posible? Porque en el proceso de adaptación no sería bueno tener que invertir demasiado en gastos, sino que es conveniente tener la posibilidad de probar diversas maneras o tareas, para así elegir la que mejor responde a las necesidades de la compañía.

Poder mover rápidamente los integrantes de los equipos, adaptar los servicios a los cambios y mirar de modo constante lo que los clientes quieren son las claves para saber hacia dónde se deben apuntar los esfuerzos.