Cómo cuidan su bienestar los líderes de hoy

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Publicado el 21/07/26

Cada vez más ejecutivos buscan construir hábitos que les permitan sostener su energía, mejorar su calidad de vida y liderar de manera más efectiva. 

Durante décadas, la imagen del líder exitoso estuvo asociada a largas jornadas de trabajo, agendas repletas de reuniones y una disponibilidad prácticamente permanente. Sin embargo, las nuevas dinámicas laborales y una mayor conciencia sobre la salud física y mental están impulsando una transformación silenciosa: cada vez más empresarios y ejecutivos reconocen que su bienestar es un activo estratégico.

La razón es simple. Liderar implica tomar decisiones, gestionar personas, enfrentar situaciones complejas y adaptarse a contextos cambiantes. Para hacerlo de manera efectiva no alcanza con tener experiencia o conocimientos técnicos; también es necesario contar con energía, claridad mental y equilibrio emocional.

Construir el bienestar

Pero no todo sucede en la oficina. El informe también revela que el 69% de los líderes disfruta mucho del tiempo que comparte con su familia o entorno cercano. Además, casi la mitad de los encuestados dedica entre dos y cuatro horas diarias a esos vínculos personales.

Estos espacios cumplen un papel fundamental. Las relaciones personales suelen actuar como una fuente de apoyo emocional, ayudan a reducir el estrés y permiten desconectarse momentáneamente de las exigencias laborales.

Los líderes también buscan reservar tiempo para sí mismos. Aunque no siempre resulta sencillo, el 73% de los empresarios consultados asegura disfrutar de actividades personales ajenas al trabajo y a las responsabilidades familiares.

Practicar un deporte, leer, viajar, ir a conciertos o al cine, o disfrutar de descansar, estos espacios contribuyen a recuperar energía y generar una sensación de equilibrio que resulta clave para sostener el rendimiento a largo plazo.

El tiempo importa

La búsqueda de bienestar también se refleja en la relación que mantienen con su carga laboral. Si bien el 46% trabaja entre 40 y 49 horas semanales y un 26% supera las 50 horas, la mitad de los consultados afirma sentirse cómoda con la cantidad de horas que dedica al trabajo.

Esto muestra que la percepción de bienestar no depende exclusivamente de la cantidad de tiempo trabajado, sino también de la sensación de control, propósito y satisfacción que las personas encuentran en sus actividades.

Ahora bien, el informe también refleja desafíos pendientes. La hiperconectividad continúa siendo una realidad para muchos líderes. El 61% sigue atendiendo temas laborales una vez finalizada la jornada y el 83% duerme con el teléfono encendido o silenciado.

El descanso también aparece como una oportunidad de mejora. Solo el 16% logra dormir un promedio de ocho horas diarias y casi la mitad de los encuestados califica la calidad de su descanso como regular.

De estos datos se desprende que el bienestar ya no puede entenderse únicamente como la ausencia de estrés o problemas de salud. Se trata de una construcción mucho más amplia que involucra trabajo, vínculos, descanso, tiempo personal y hábitos cotidianos.