Se trata del sector de la economía que ofrece mejores salarios, sin embargo, aún muchas profesionales no se animan a sumarse a sus filas.
La industria STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) es uno de los sectores con mayor crecimiento y demanda de talento en el mundo. Sin embargo, sigue existiendo una brecha de género significativa: según datos globales, menos del 30% de los profesionales en estas áreas son mujeres.
Desde Experis compartimos que, el desafío no solo es atraer a más mujeres a estas carreras, sino también generar condiciones que les permitan desarrollarse y crecer en este entorno.
¿Cómo podemos cambiar esta realidad? Sin dudas las organizaciones y las entidades educativas tienen en sus manos algunas oportunidades para mejorar su diversidad:
Romper con los estereotipos desde la educación temprana
Muchos prejuicios sobre quiénes pueden dedicarse a la ciencia y la tecnología comienzan desde la infancia. Las niñas suelen recibir menos estímulo para interesarse en matemáticas o programación, mientras que los varones son incentivados a explorar estos campos con juegos y actividades alineadas a la tecnología.
Para superar esto es posible:
- Fomentar programas educativos que incentiven a las niñas a explorar carreras STEM desde la escuela.
- Visibilizar modelos femeninos en estas áreas: mostrar ejemplos de mujeres científicas, ingenieras y programadoras exitosas.
- Crear espacios de aprendizaje interactivo, como clubes de robótica o ciencia, en los que la participación femenina sea activa.
Ofrecer becas y programas de formación específicos
El acceso a la educación en STEM puede ser un obstáculo, sobre todo para mujeres de sectores vulnerables. Es clave ofrecer oportunidades concretas que les permitan capacitarse y desarrollarse en estas disciplinas.
¿Qué iniciativas funcionan?
- Becas universitarias y cursos gratuitos para mujeres en tecnología y ciencia.
- Programas de mentoría con profesionales de la industria.
- Bootcamps y entrenamientos intensivos en programación, inteligencia artificial y análisis de datos diseñados para mujeres.
Crear entornos laborales inclusivos y libres de sesgos
Muchas mujeres que logran ingresar a la industria STEM enfrentan barreras en el ámbito laboral, como la falta de oportunidades de crecimiento, sesgos en la contratación o ambientes de trabajo poco inclusivos.
¿Qué pueden hacer las compañías?
- Implementar procesos de selección sin sesgos de género, evaluando a los candidatos por habilidades y no por estereotipos.
- Diseñar programas de liderazgo para que más mujeres accedan a puestos de decisión.
- Fomentar la equidad salarial y la transparencia en las oportunidades de ascenso.
Generar redes de apoyo y comunidad
Muchas mujeres que trabajan en STEM enfrentan la sensación de ser minoría en sus equipos. Contar con redes de apoyo y espacios de encuentro puede ser clave para su desarrollo profesional.
¿Qué iniciativas pueden dejar huella?
- Creación de comunidades de mujeres en tecnología e ingeniería dentro y fuera de las empresas.
- Eventos, conferencias y meetups liderados por mujeres STEM.
- Redes de mentoría y acompañamiento entre profesionales con más experiencia y jóvenes talentos.
Transformar la cultura organizacional
El cambio no puede depender solo de las mujeres: las empresas, los líderes y la sociedad en su conjunto deben comprometerse a fomentar la equidad de género en STEM.
¿Cómo lograrlo?
✔ Capacitar a líderes y equipos en diversidad, equidad e inclusión.
✔ Establecer políticas de conciliación entre la vida laboral y personal.
✔ Celebrar los logros de las mujeres en STEM, dando visibilidad a sus avances y proyectos.
En Experis nos queda claro que para que más mujeres ingresen y se consoliden en la industria STEM, se necesita un esfuerzo coordinado desde la educación, el mundo corporativo y las políticas públicas.
La inclusión de talento femenino en STEM no es solo una cuestión de equidad, es también una oportunidad para maximizar la innovación.