Blog ManpowerGroup

Cómo debe el liderazgo apoyar a las personas en un mundo laboral que no se detiene

Escrito por Talent Solutions México | 11/02/26

El rol de quienes dirigen a los equipos se transforma al ritmo de las exigencias del mercado. Su acompañamiento es esencial para generar confianza entre los colaboradores.

Quienes lideran hoy enfrentan más presión que nunca: equipos más reducidos, escasez de talento crítico y una exigencia constante de productividad e innovación. En ese contexto, apoyar el desarrollo profesional de las personas suele aparecer como una prioridad en el discurso, pero no siempre en la práctica.

El informe Carreras que fortalecen: Invertir en el desarrollo de los colaboradores es la mejor estrategia para la resiliencia empresarial, elaborado por Talent Solutions, pone en evidencia una brecha clave.

El año pasado, el 69% de los líderes afirmaba que sus colaboradores contaban con planes de carrera claros. Sin embargo, cuando se analiza cómo se está apoyando realmente ese crecimiento, la respuesta cambia de tono. La mayoría menciona herramientas formales como evaluaciones de desempeño o planes de desarrollo individual, citadas apenas por el 15% y el 14% respectivamente, y muchas veces tratadas como trámites anuales más que como conversaciones profundas y personalizadas.

Esta desconexión no surge por falta de interés. Tres de cada cuatro líderes reconocen sentirse superados por el volumen de trabajo. Más de la mitad enfrenta el riesgo de no contar con el talento que necesita, y el 68% intenta equilibrar las demandas operativas del negocio con la necesidad de desarrollar habilidades clave para el futuro. En organizaciones en las que las áreas de Recursos Humanos se han reducido y las urgencias diarias se multiplican, detenerse a conversar sobre carrera parece un lujo, cuando en realidad es una necesidad estratégica.

Aceleración extra

A mayor velocidad del cambio, menor espacio para la reflexión. Esto provoca que muchos líderes se sientan poco preparados para acompañar el crecimiento profesional de sus equipos. Quieren ayudar, pero no siempre tienen el tiempo, la formación ni las herramientas necesarias para hacerlo bien. El resultado es un liderazgo que cumple con procesos, pero que no logra generar claridad, motivación ni sentido de progreso en las personas.

El informe de Talent Solutions también señala otro punto crítico: aunque casi todas las organizaciones ofrecen algún tipo de capacitación para el desarrollo profesional, solo cerca de la mitad de los gerentes la recibe. Y si esa formación fuera verdaderamente efectiva, más colaboradores tendrían trayectorias claras y más líderes se sentirían seguros al guiar conversaciones sobre futuro laboral. La capacitación tradicional, centrada en herramientas básicas o escenarios estándar, ya no alcanza.

Apoyar a las personas hoy exige un cambio de enfoque. El liderazgo necesita comprender en profundidad las habilidades reales de sus equipos para poder alinearlas con los objetivos del negocio. En un mercado que avanza hacia la contratación basada en habilidades y la creación de comunidades de perfiles profesionales, no conocer el potencial de la gente es un riesgo. Las organizaciones que no conectan desarrollo con habilidades concretas corren el peligro de perder justamente a quienes más necesitan para sostener su competitividad.

En este contexto, el coaching profesional se presenta como una palanca poderosa, siempre que se lo entienda de manera integral. Preparar líderes no es solo enseñarles a dar feedback o a completar planes de carrera, sino ayudarlos a generar seguridad psicológica, a sostener conversaciones honestas sobre expectativas y a acompañar trayectorias flexibles que evolucionen junto con los objetivos de cada persona.

Cuando el desarrollo profesional deja de ser un ejercicio de cumplimiento y se convierte en un espacio de diálogo real, se transforma en un motor de compromiso, fidelización y adaptabilidad. Apoyar a las personas no significa tener todas las respuestas, sino crear las condiciones para que puedan tomar decisiones inteligentes sobre su futuro, incluso en un mundo del trabajo que cambia constantemente. Hoy, liderar es ayudar a otros a crecer mientras el terreno sigue moviéndose.