Recursos Humanos y las áreas operativas deben anticipar cuántas personas harán falta, qué perfiles se necesitarán y cómo garantizar que estén disponibles y preparados cuando llegue el momento de mayor actividad.
Cualquier persona que haya trabajado en el área de logística sabe que la temporada de ventas de fin de año es el pico de mayor estrés, tanto para las personas como para las estructuras. Un centro de distribución que no cuenta con el personal suficiente puede enfrentar demoras, sobrecarga de los equipos, dificultades para cumplir los tiempos de entrega y una mayor presión sobre la operación.
Por eso, preparar el talento con anticipación puede ser tan importante como preparar inventario, transporte o tecnología. En este sentido, el principal desafío de la peak season es que las empresas necesitan incorporar personas con velocidad, pero sin resignar calidad ni cumplimiento.
En este escenario, contar con un equipo especializado puede marcar una diferencia. De acuerdo con investigaciones de Manpower, 7 de cada 10 empleadores de comercio y logística tienen dificultades para cubrir sus vacantes. La disponibilidad de talento se convierte así en una variable que puede condicionar la capacidad de una organización para responder a períodos de mayor actividad.
La planificación debería comenzar entonces con algunas preguntas clave: ¿cuánto crecerá la demanda?, ¿durante cuánto tiempo?, ¿en qué centros de trabajo?, ¿qué posiciones necesitarán refuerzo?, ¿qué volumen de incorporaciones será necesario y en qué momento?
No se trata solo de sumar personas
Reforzar una operación logística implica contar con perfiles que conozcan las dinámicas del negocio y puedan incorporarse rápidamente a las tareas que requiere cada centro de trabajo. Por eso, la especialización adquiere relevancia.
En este punto, el servicio de reclutamiento de Manpower está especializado en posiciones de logística y manufactura, generando equipos que pueden respaldar y escalar los proyectos de acuerdo con las necesidades de cada cliente.
Para Recursos Humanos, esto permite abordar los picos de demanda con una estructura que puede adaptarse a diferentes volúmenes y requerimientos, sin tener que desarrollar desde cero una capacidad de reclutamiento cada vez que cambia la demanda.
En este punto es preciso recordar que la urgencia por contratar no puede guiar las acciones. Lo mejor es tener una planificación para evitar luego una mayor rotación, tiempos de adaptación más largos o dificultades para sostener los estándares de la operación.
En este sentido, el modelo de Manpower combina velocidad de respuesta, cobertura nacional, una estructura dedicada al cliente y un enfoque especializado en posiciones logísticas y de manufactura.
Continuidad operativa
Cuando aumenta el volumen de trabajo, mantener la operación funcionando de manera segura y ordenada se vuelve prioritario. En ese contexto, la gestión del talento también tiene una dimensión vinculada al cumplimiento normativo y a la seguridad.
Los servicios de reclutamiento de Manpower están diseñados para garantizar seguridad, cumplimiento normativo y continuidad operativa, adaptándose a las necesidades de cada centro de trabajo y alineándose con el marco legal, IMSS, STPS y los estándares SHE de cada negocio.
Esto permite que la estrategia de contratación no se limite a resolver una necesidad inmediata de dotación, sino que forme parte de una gestión más integral del riesgo operativo.
Otro punto clave es, durante la peak season, poder tomar decisiones mientras la operación está sucediendo. El seguimiento de indicadores permite detectar rápidamente si la cobertura es suficiente, dónde aparecen desvíos o qué necesidades requieren una respuesta adicional. En el modelo de Manpower, el Gerente de Proyecto y el equipo dedicado realizan análisis de datos operativos para impulsar decisiones de mejora y efectividad.
Un aliado para escalar
No todas las compañías necesitan el mismo nivel de apoyo durante una peak season. Por eso, Manpower plantea tres niveles de integración a la cadena de suministro: desde la adopción de actividades y procesos operativos propios de un almacén, pasando por la gestión total o parcial de funciones logísticas, hasta la gestión de relaciones con proveedores necesarios para ejecutar determinadas actividades.
Entonces, contar con un aliado especializado puede ayudar a convertir esa planificación en capacidad operativa concreta: atraer talento con mayor velocidad, sostener la calidad de la cobertura, acompañar el crecimiento de los proyectos y contar con información para tomar decisiones.