El correo no solo es una herramienta para que tu información llegue al selector, también puede ser una oportunidad para causar una buena impresión.
En un proceso de selección, el currículum es la carta de presentación más importante de un candidato. Sin embargo, antes de que quien está a cargo de la selección lo abra, hay algo que ya empezó a comunicar por ti: el mail con el que lo enviaste.
Muchas veces, el contenido de ese correo puede marcar la diferencia entre que tu CV se lea con interés o que se pierda entre decenas de postulaciones. Por eso, desde Manpower elaboramos una serie de consejos para que puedas escribir un correo claro, profesional y que te ayude a destacar desde el primer contacto.
El asunto: breve, claro y preciso
Es la primera línea que verá la persona que recibe tu correo. Debe dejar en claro a qué vacante estás aplicando y, si es posible, incluir el número o código de referencia que figure en la publicación.
Por ejemplo, deberías poner: “Postulación – Analista de Marketing – Ref. 1423”.
Es importante evitar asuntos genéricos como “CV” o “Postulación”. Cuanto más claro seas, más fácil será para el reclutador identificar tu mensaje.
El saludo: cordial y personalizado
Comenzar el correo con un saludo profesional genera una buena impresión. Lo ideal es dirigirte directamente a la persona responsable si su nombre figura en la oferta.
En cambio, si no se cuenta con su nombre, es posible usar fórmulas como: “Estimado equipo de selección de Manpower”.
El mensaje: directo, breve y con valor
Este es el corazón del mail. Acá es fundamental mencionar la posición a la que se aplica, tu interés en ella y, de forma muy breve, por qué llegaste a la conclusión de que tu perfil encaja.
Por ejemplo, es posible escribir: “Me postulo para la posición de Analista de Recursos Humanos publicada el 3 de agosto en su sitio web. Me interesa formar parte de su equipo por el enfoque innovador de la empresa y considero que mi experiencia en gestión de talento y comunicación interna puede aportar valor a sus proyectos”.
El objetivo es que el mensaje invite al selector a abrir tu CV, por eso es recomendable no extenderse más allá de 4 a 6 líneas.
La despedida: agradecer y dejar tu contacto
El correo se debe cerrar con un tono cordial, mostrando predisposición para futuras instancias.
“Agradezco su tiempo y quedo a disposición para ampliar información o coordinar una entrevista. Saludos cordiales”, es una buena alternativa para incluir antes de poner tu firma junto con los medios de contacto.
Esto facilita que puedan contactarte rápidamente sin tener que buscar tus datos dentro del CV.
Revisar antes de enviar
Este detalle es fundamental: la revisión final. Antes de apretar “enviar”, es imperativo chequear la ortografía y la coherencia de lo que escribiste.
Además, revisar que el CV esté bien adjuntado y que esté nombrado de la manera correcta: con tu nombre y apellido.
Por último, ver que la dirección del correo destinatario esté bien tipiada.
Enviar tu CV por mail no es solo un trámite. Es la primera oportunidad que para mostrar tu interés, tu organización y tu profesionalismo. Porque, en definitiva, en la búsqueda de empleo, cada detalle comunica quién y cómo es cada candidato. Y el mail de presentación es tu primera gran oportunidad para destacarte.