Ciberseguridad: la escasez de talento, un desafío que impacta en los negocios

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Publicado el Oct 5, 2026, 12:32:42 PM

 La evolución de las amenazas digitales, la incorporación acelerada de nuevas tecnologías y la falta de profesionales con capacidades especializadas están convirtiendo a la ciberseguridad en una prioridad estratégica para las organizaciones.  

La ciberseguridad dejó de ser una cuestión exclusiva del área de TI. A medida que las empresas digitalizan procesos, incorporan inteligencia artificial (IA) y trasladan más operaciones a entornos cloud, proteger los sistemas, los datos y las infraestructuras críticas se vuelve una condición esencial para sostener el negocio.

En ese escenario, el mayor reto que deben enfrentar las compañías es dar con el talento adecuado para implementar las barreras de seguridad, gestionar las amenazas y hasta anticiparse a ellas.

El Experis CIO Outlook 2026 muestra la dimensión de este desafío: el 46% de los líderes tecnológicos identifica a la ciberseguridad como la habilidad más importante que necesitan sus equipos de TI, por encima de inteligencia artificial y machine learning (37%) y cloud computing (31%). Además, los líderes continúan señalando dificultades para encontrar profesionales con las capacidades tecnológicas que evolucionan rápidamente.

Sumar talento

En materia de ciberseguridad, cuando se aborda la escasez de talento no solo significa no contar con los profesionales suficientes, sino que éstos tengan las capacidades que hoy el mercado demanda, porque con la incorporación de la IA, las metodologías delictivas cambian constantemente.

Ahora bien, la escasez se palpa día a día en las empresas. Según el Global Cybersecurity Outlook 2026, del Foro Económico Mundial, señala que el 65% de las organizaciones de América Latina asegura no contar con las personas y las capacidades críticas necesarias para alcanzar sus objetivos de ciberseguridad. La región aparece así entre las que presentan mayores dificultades en materia de talento y capacidades.

Además, esta área tiene una particularidad: no puede estar mucho tiempo con una vacante sin cubrir. ¿Por qué decimos esto? Es que una posición que permanece abierta o es ocupada por alguien sin las capacidades necesarias puede terminar afectando mucho más que al área de TI: puede comprometer proyectos de transformación digital, incrementar la exposición al riesgo y ralentizar la adopción de nuevas herramientas. Incluso, puede exponer datos privados de clientes y proveedores.

Frente a este escenario, las estrategias tradicionales de contratación pueden resultar insuficientes. Esperar que exista en el mercado un profesional que reúna experiencia en ciberseguridad, cloud, IA, gestión de riesgos y nuevas tecnologías reduce considerablemente el universo de candidatos disponibles.

Por eso, una alternativa es ampliar la mirada sobre el talento: identificar profesionales con fundamentos sólidos y capacidad de aprendizaje, y acompañarlos con programas de formación, certificaciones y experiencias prácticas.

Para las organizaciones, esto implica pasar de una lógica reactiva a una estrategia de talento más amplia: combinar contratación especializada con desarrollo interno, formación continua, movilidad de profesionales y acceso a nuevos mercados de talento.

En un contexto en el que la tecnología evoluciona más rápido que los perfiles tradicionales, la ciberseguridad requiere profesionales capaces no solo de responder a las amenazas actuales, sino también de aprender frente a las que todavía no existen.

Por eso, cerrar la brecha de talento no es únicamente una cuestión de recursos humanos o tecnología: es parte de la capacidad de una empresa para sostener su operación, avanzar en su transformación digital y gestionar sus riesgos en el largo plazo.