La reciente edición del Barómetro de Talento 2026 de ManpowerGroup revela un panorama laboral en transformación, impulsado por la aceleración tecnológica, el aumento del estrés y un trabajador cada vez más consciente del bienestar y las oportunidades de desarrollo. El estudio recopila más de 13,900 respuestas en 19 países, permitiendo comprender cómo se sienten los trabajadores hoy y qué esperan de sus empleadores.
En México, el puntaje del Barómetro alcanzó 71%, una ligera disminución frente a 2025, impulsada principalmente por una reducción en el Índice de Confianza, mientras que el Bienestar y la Satisfacción Laboral permanecen más estables.
El bienestar laboral sigue siendo uno de los mayores desafíos para las organizaciones del país. Aunque México registra un Índice de Bienestar del 71%, los niveles de estrés y agotamiento se mantienen elevados.
Estos elementos demuestran que, aunque las organizaciones avanzan en temas de bienestar, aún existe un margen amplio para construir esquemas más flexibles y saludables.
En México, 61% de los trabajadores planea quedarse en su empleo actual, reflejando un contexto donde la permanencia es vista como una opción segura. Sin embargo, sigue existiendo un nivel notable de búsqueda activa de oportunidades.
El Índice de Satisfacción Laboral alcanza 63%, influido por factores como la percepción de seguridad, confianza en el liderazgo y oportunidades de desarrollo.
El avance acelerado de la inteligencia artificial ha creado nuevas oportunidades, pero también nuevas incertidumbres. En México, la confianza laboral cayó significativamente, incluso cuando la adopción tecnológica sigue creciendo.
A pesar de esto, 90% de los trabajadores confía en sus habilidades actuales, una base sólida sobre la cual construir nuevas capacidades.
Los resultados del Barómetro de Talento 2026 confirman que las organizaciones que integren tecnología, aprendizaje continuo y bienestar serán las que lideren el futuro del trabajo. Las personas confían en lo que saben hoy, pero requieren acompañamiento para adaptarse a lo que viene.
El reto es claro: cerrar la brecha entre innovación y confianza, construyendo culturas donde el progreso sea humano primero y digital siempre